Pensamientos
Camina cansada, sus pies no se sienten; los años que tiene le traen la cuanta.- Nació un 8 de mayo de los años veinte, que más puede pedirse; dolores, fatiga, lo más pertinente… pero lo más increíble es que en su subconsciente, siente ella su alma tan joven, que la envoltura que cubre su cuerpo no la toma en cuenta; y sigue en la vida pensando que un día, no muy lejano, debe partir… partir felizmente.
Camina cansada, sus pies no se sienten; los años que tiene le traen la cuanta.- Nació un 8 de mayo de los años veinte, que más puede pedirse; dolores, fatiga, lo más pertinente… pero lo más increíble es que en su subconsciente, siente ella su alma tan joven, que la envoltura que cubre su cuerpo no la toma en cuenta; y sigue en la vida pensando que un día, no muy lejano, debe partir… partir felizmente.
Reflexión
Toda la naturaleza gime con el corazón destrozado, debido a la mano del hombre ambicioso y egoísta, que su suelo ha desforestado. Miles de partículas tóxicas vuelan por el aire enrarecido por industrias, represas y demases, que la vida del mismo hombre ha arruinado. No, no es que esté en contra de la ciencia y la tecnología, con sus avances tan vanagloriados; sino que esto, sea hecho en forma racional y humanizada.
Toda la naturaleza gime con el corazón destrozado, debido a la mano del hombre ambicioso y egoísta, que su suelo ha desforestado. Miles de partículas tóxicas vuelan por el aire enrarecido por industrias, represas y demases, que la vida del mismo hombre ha arruinado. No, no es que esté en contra de la ciencia y la tecnología, con sus avances tan vanagloriados; sino que esto, sea hecho en forma racional y humanizada.
Sentimientos
Siento un desapego muy grande en tu mirada, en tus gestos, en tu hablar; en las cosas triviales. Cómo será si escudriño tu corazón y advierto, más aún la verdad que ella esconde, en las cosas profundas… me muero de pena sólo al enterarme de ésa realidad.
Siento un desapego muy grande en tu mirada, en tus gestos, en tu hablar; en las cosas triviales. Cómo será si escudriño tu corazón y advierto, más aún la verdad que ella esconde, en las cosas profundas… me muero de pena sólo al enterarme de ésa realidad.
Por: Olga Alicia Magnère Mendoza
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