
No le gustaba tanto, pero ella le coqueteaba y necesitaba besar a alguien.
A Ella...
Tampoco le convencía, pero se le acercaba y respondía bien a sus coqueteos. A él le sobraba tiempo y ganas, así que la invitó al cine. A ella le encantaban las películas gratis, así que aceptó. A él no le molestaban los abrazos, así que le dijo que la quería, pues de otra manera no se consigue el contacto con una mujer. A ella no le molestaba ser querida, así que le dijo que también, que en realidad hace tiempo lo deseaba. A él no le molestaban sus labios, así que se le acercó y la besó. Ella se dejó besar y lo hizo más fuerte. Ella le preguntó a él si pretendía estar con ella, y como no tenía qué contestar, dijo que sí. Ella no quería estar con él, pero no quería rechazar una proposición de pareja. Tres meses después se acostumbraron a la rutina y terminaron por quererse de verdad, gustarse e invitarse al cine todos los miércoles.
Escrito: Daniela Céspedes
No hay comentarios:
Publicar un comentario